ORGULLOSOS DE NUESTRA COMUNIDAD EDUCATIVA

Han pasado más de tres meses desde que iniciamos este atípico curso y no dejamos de sorprendernos por lo bien que ha ido.

Los primeros días de cole comentábamos entre pasillos lo ‘raros’ que se mostraban los alumnos, que estaban paralizados; la mascarilla y la distancia les había restado movilidad y habla. Aún no se hablaba de la ventilación, no porque no se hiciera, sino porque el frío no había llegado y no éramos conscientes de lo que se avecinaba.

Los profesores siempre pendientes de las medidas de higiene, deque las mascarillas estuvieran bien puestas y que los acuerdos tomados en cuanto a la nueva organización y los protocolos sanitarios se llevaran a cabo perfectamente.

Sabíamos que estábamos en medio de una Pandemia, que el virus podía ser uno más del cole y que nuestra responsabilidad nos llevaba a implantar estas medidas y ser muy estrictos.

 

Ahora, en diciembre, cerrando ya el primer trimestre, reflexionamos sobre los comportamientos de nuestros alumnos: ¡han sido ejemplares desde el primer día!, y no exactamente porque les hayamos insistido constantemente en ello, sino porque llevan interiorizada la responsabilidad social, el bien común y el bien social.

 

Estamos orgullosos de nuestras familiasque desde los meses de marzo y abril, no han dejado de inculcar a sus hijos la importancia del lavado de manos, el uso correcto de la mascarilla, y lo más importante, en pensar en la sociedad, más concretamente en los niños y adultos más vulnerables, y, cómo no, en nuestros abuelos. También han apoyado y colaborado día a día en las tareas educativas, y ahora en esta situación, con tanta incertidumbre, nos han dado la máxima confianza en lo que más quieren, sus hijos. Gracias.

 

Estamos orgullosos de nuestros alumnos, que han demostrado como niños que son, desde los más chiquitines hasta los mayores, la gran capacidad de adaptación a la nueva situación, a nuevas formas de trabajar, con más restricciones, y están sabiendo aprovechar las cosas nuevas que todo esto nos está aportando.

Es momento de superar los baches que día a día se nos ponen en el camino, a esto se le llama resiliencia. Están consiguiendo que valores como la solidaridad, el esfuerzo, la empatía, puedan ponerlos en práctica en su día a día.

Desde nuestras aulas acompañamos a nuestros alumnos a crecer interiormente, a través del conocimiento propio, para que, una vez conseguido esto, podamos darnos a los demás. Van siendo conscientes del gran abanico de emociones que les rodean, y van siendo capaces de irlas colocando en su lugar, escuchándolas y dándolas respuesta.

 

Estamos orgullosos de los profesores y personas que trabajan en el cole. A través de nuestro quehacer diario llegamos a crear unos lazos afectivos con nuestros alumnos que producen aprendizaje, aprendizaje no solo de matemáticas, lengua o inglés, por decir algunos, sino aprendizajes “en la vida y para la vida”.  En estos momentos nos damos, si cabe, más cuenta de lo importante que es tener presente a un niño, con su nombre y apellidos, su familia, la realidad que está viviendo y cómo nosotros, como profesor, personal de comedor o secretaria, podemos estar a su lado y ayudarle.

 

Por todo esto y mucho más estamos ¡orgullosos de nuestra Comunidad Educativa!

 

Desearos unos días de vacaciones para volver llenos de energía.